.jpg)
El pasto aún no comienza a picar, lo cual de da otros 10 minutos más. Amo el cielo de este color, esos mismos colores que describí en “Los Colores del Mar”: púrpuras, morados, azules, celestes, naranjos, amarillos casi muertos por la pronta llegada de la noche; cielos de verano, tan tranquilos, tan hermosos, tan de verano. El agua de la piscina aún no llega hasta arriba, pero eso no elimina la emoción que se mueve en mi corazón, como un niño de 8 años… y hablando de niños, ahí esta mi sobrino, tendido a mi lado, mirando el cielo, como si esperara las estrellas.
¿Cómo será el mundo para esos ojos? Ojos que buscan jugar. ¿Qué pasara por esa pequeña mente suya? Este no será el primer verano que pase conmigo ¿acaso recordará los anteriores? La pasamos muy bien, era un poco más pequeño que ahora, pues tenía un año y no pasaba de los 6 meses; así como el verano anterior no pasaba de los 6 meses. Nos divertimos mucho y desde entonces lo he considerado mi hijo. Dios lo bendiga.
A pesar de toda la quietud y el escenario de verano, hay algo que falta, no es el agua restante para zambullirse como loco, es algo más… como si no hubiese música en esta película. Aún así la naturaleza lo presiento y no son grillos los que manda a cantar, sino un raudo viento, señal de que aún no es verano “¡no te relajes Javier, te queda muy poco, pero no es tiempo!”.
Tranquilamente nos levantamos y entramos a la casa; una vez adentro la comezón comienza en mis brazos y torso, la alergia del pasto… el verano viene implacable y lo estaré esperando con la mejor de mis sonrisas.
.jpg)
1 comentario:
SIII verano, quiero piscina, quiero piscina!!!!!
ATTE Martirio
Publicar un comentario