martes, 30 de octubre de 2007

Why dont you go where fashion sits?... puttin' on the ritz!!



"No puede actuar, no puede cantar... baila un poco", así fue descrito la legendario Fred Astaire al recurrir a su primer trabajo en la gran pantalla. Ha sido descrito y bien catalogado como un tesoro Norteamericano... y yo no podría estar más de acuerdo.

Siendo una de sus obras más trascendentes Top Hat de 1935, donde se cantó esta canción por primera vez , traida nuevamente en 1946 a la película Blue Skies, Puttin' On The Ritz es una de las canciones más recordadas del cine yankee.

En cuanto al hombre, digamos que la palabra leyenda está bien usada y que ha resaltado sus excelente dotes de actuación en películas como The Towering Inferno y su talento musical en los films que siempre serán recordadas como The Band Wagon, Daddy Long Legs, la tan famosa Holiday Inn y muchísimas más.

viernes, 26 de octubre de 2007

Ava Gardner: El animal más hermoso.






















Nacida en una granja de tabaco, donde pasó gran parte de su vida con un lenguaje campestre y caminatas descalzas, esta reina de la seducción creció en la parte rural del Sur. A sus 18 años y gracias a una foto tomada por su cuñado, exhibida en un estudio en New York, llamó la atención de MGM , llevándola rápidamente a Hollywood y a ser contratada estrictamente por su belleza.

Con cero experiencia de actuación, sus primeras 17 películas, entre 1942 y 1947, fueron roles de una línea. Después de su primera actuación protagónica en Whistle Stop, MGM se la "prestó" a Universal para su primera película importante, The Killers. Luego de esto vinieron las cintas que realmente la lanzarían a la fama: siendo dirigida por John Ford en Mogambo y George Cukor en Bhowani Junction.

Casada 3 veces con Frank Sinatra, Artie Shaw y Mickey Rooney. Descrita por Ernest Hemingway como el animal más hermoso. Este sex symbol de la época dorada de Hollywood, idolatrada por mujeres, deseada por hombres, nos dejó el legado de que no sólo las rubias son preferidas por los caballeros.

lunes, 22 de octubre de 2007

Spring-time!!!!





El cantar de las aves, el suave toque del viento y las gutas de sudor que caen por mi frente debido a este nuevo sol que nace despúes de 6 meses se sieta... una vez más es primavera, una vez más es todo verde y no hay mejor lugar, para mí, que contemplarlo en el jardín de mi casa, en el cual he pasado tantas de ellas.

lunes, 15 de octubre de 2007

Mi vida dirigida por George Cukor

Son aquellos días en que me aseguro la noche anterior de dejar todo ordenado y armonioso en mi pieza, que al despertar, todo esta pulcro, concordante a mi ánimo de mañana y juraría que siento una banda sonora en mi cabeza, música de orquesta, suave y triunfante. Entonces la verdadera magia sucede cuando abro mi puerta y el sol inunda las paredes, los pájaros cantan y en cualquier momento llega el sirviente que me preparará el baño y me hablará de los eventos suscitados en la noche.
La elegancia no sólo se refleja en el inmueble, en la procedencia de cada adorno de la sala o el lugar y el monto de la ropa que usaré en el día, está en la actitud que me abruma, en no alterarme por trivialidades como otros días, en sentirme sumamente ocupado y feliz por los deberes del día y en que por motivo de alguna alegría o una pregunta que se me hará por algún miembro de mi familia o quien sea, le responderé cantando, habrá una coreografía y, por qué no, un carruaje me llevará a no sé donde con todo el mundo despidiéndose, agitando manos y pañuelos.

El cielo está más azulado que nunca, las palomas en el parque vuelan todos al mismo tiempo, completa coordinación. Llegó a la universidad donde todos sonríen y quienes no tiene importante diligencias, todas resultarán de manera favorable, cambiando sus vidas y la forma en como ven las cosas será alterada en 180°.
Cómo disfruto estos días en que todo resulta un placer, las conversaciones son adultas y las risas de cortesía están como la especialidad de la casa. Me encuentro más diplomático que nunca en días así y siento que todo comentario hecho es preciso y conciso, adecuado a la situación vivida. Nadia puede poner nubes de lluvia en estos días.

Las fanfarrias se vuelven más ruidosas cuando el amor de mi vida aparece. No puedo borrar la sonrisa de mi cara y las palabras más dulces, tanto que harían a la miel amarga de envidia, son cosa de todos los días. El aire se vuelve dulce con este perfume que nubla mis ojos, volviendo las cosas brillantes, casi destella. Los ojos se vuelen más grandes, los labios más rojos, la piel más blanca y suave que nunca y finalmente, el beso que oscurece la pantalla.

Las batallas han sido ganadas, con abrazos, lágrimas silenciosas en los ojos, pero la voz quebrada que las delata. Los argumentos han sido brillantes y verdaderas lecciones que vida y filosofía para quien vive nada menos que una vida cotidiana. Las amistades han sido fortalecidas y el bien a triunfado como siempre. El más bello de los finales felices para este tan dichoso día. Ojala que todos fuesen así.

lunes, 8 de octubre de 2007

Los colores del mar.


Habían pasado demasiadas horas mirando sus apuntes, pegado en la misma hoja, mirando la pared, de una a otra, sin cambiar la primera línea y tratando de recordar por qué seguía aferrándose a la idea que de ésta era su carrera. La verdad es que estaba en esta batalla y tenía muchas ganas de rendirse. Entonces ¿qué lo llevaba a intentar? Ya estaba atrasado en el año en que se suponía egresaría, se titularía y dejaría el nido, pero seguía ahí y el nido se estaba haciendo chico y él muy pesado para quienes lo afirman.


Violentamente llevó sus palmas a su frente y miró el escritorio que parecía ser testigo de tantas veces, tantos llantos y tantas recaídas. La madrea gastada, vieja y rallada por los pasado de sus dueños anteriores, parecía esbozar un ceño fruncido y una vez más venía a su cabeza aquel grito de conciencia "¡¡Hasta cuando, párate y sigue!!"". ¿Sería efectivo esta vez? Había pasado por crisis anteriores, momentos en que la única opción posible era cruzar por la "bien ancha puerta" de la que todos los profesores han hablado más de una vez... tentadora opción.


El paisaje marino de Valparaíso y Viña se mostraba plácido. Los colores morados, naranjos, amarillos, en conjunto con el poético azul oscurísimo del calmo océano siempre lograban robarle una sonrisa o por lo menos que las líneas apretadas de su frente se relajaran como las olas, aún en momentos de amargura. Y recordó cómo era la vida hace unos tres o cuatro años, cuando el estudiar era un curioso desafío y le traía algo y varios momentos de satisfacción. Las tardes como estas en que se comía los cuadernos y compartía conversaciones con cigarros junto a los que creía sus amigos... no sólo su actitud hacia sus estudios había cambiado, además ya no llamaba a estas personas "amigos", sino que habían vuelto a ser "compañeros" y ni tanto pues muchos estaban en ramos distintos, el árbol había despejado sus ramas. Se dejó llevar por la música, la cual asimilaba a las melodías que se escucharían en una suntuosa fiesta de algún club de la alta sociedad de los años 60.


La inercia lo llevaba al edificio y mientras la conciencia gritaba y gritaba en su cabeza, otra vos susurraba "huye, huye..." y de alguna forma, aquel susurro penetraba en su cabeza más fuerte que los punzantes gritos. Y antes de darse cuenta, miraba la hoja de la localización de salas, como todo el mundo. ¡Qué costumbre más curiosa! Las salas nunca cambiaban, pero al salir del baño, vuelve a ver este papelito que regía la vida de tanta gente... ¡qué poder tan grande tenía! ¡oh misericordioso papelito: permite que no tenga que encerrarme en una sala a escuchar a un viejo podrido, que debería estar en su casa jugando con sus bis-nietos y no contando historias acerca de su carrera! ¡Qué es lo que menos me importa! Pero el papelito no tuvo piedad y volvía a la misma sala sin ventanas y sin aire acondicionado.


¿Por qué escondía su reloj en lo más hondo de su bolso? Pues durante estas tres horas de clases, el reloj se volvía inservible, averiado, pues durante esta tortura, el reloj no avanzaba.


Saca el celular de su estuche para silenciarlo y nota que un mensaje de texto venía a su rescate y era la única persona que rompía el patrón del resto desde que la vida se había vuelto tan odiosa y gris, la única persona que se había vuelto un compañero de batalla fiel, la única persona que recibiría una bala en esta guerra cruel. El mensaje: palabras tiernas, frases de aliento, oraciones de esperanza que son los músculos que empujan la sangre en su corazón... y ahí se dio cuenta, la razón por la cual peleaba y que la voz que gritaba era la de esta otra persona, pero había olvidado la sonrisa con la cual gritaba y porque él se lo había pedido: que pusiera sus pies en la tierra, pues la vida cuesta y este es su parto y que costaría y dolería, pero después... podría vivir, vivir contigo.